¿Alguna vez se ha sentado usted sobre una silla con 3 patas solamente?... si es así, lo mas probable es que se haya caído, o se haya llevado un susto cuando sintió que la silla no era firme. ¿a qué viene la comparación?...
La persona que no encuentra el sentido de la vida, es como esa silla, inestable, que puede caerse fácilmente.
Cuando hablo del propósito o el sentido de la vida, no me refiero al propósito o sentido que cada quien puede darle a su vida, algo así como un plan de vida personal, no!, no me refiero a eso. Me refiero al Propósito Verdadero que Dios le ha dado a la Vida, en otras palabras, el Porqué ha creado Dios las cosas, con qué propósito, para qué.
Esta es una pregunta que tarde o temprano nos la tenemos que plantear. Algunos, para bien de ellos se lo hacen de niños, como es mi caso, a los 11 años, intrigado por leer algunas publicaciones bíblicas y escuchar a mis compañeros de clase debates sobre religión, empecé a preguntarme y decirme a mí mismo que debe existir una verdad, un verdadero sentido a la vida, y era ardiente mi deseo de conocerla.
Otros se la hacen cuando adultos, pasan diferentes vicisitudes en la vida, y entonces se dicen a sí mismos: ¿para qué estoy trabajando?... ¿porqué estoy aquí?... ¿de dónde hemos venido?... ¿hacia dónde vamos?... ¿qué encierra el futuro?...